X

La revolución del e-commerce en latinoamérica comienza en la última etapa del proceso de compra

December 7, 2021

por

Javier Rodriguez

Check-out

¿Qué pasó en la pandemia?

Los agregadores y marketplaces, como Rappi y Mercado Libre, se han consolidado como potencias en Latinoamérica aprovechando la situación en la que se encontraba la región para afrontar las condiciones que acompañaron la pandemia. Tomando control del mercado de delivery virtual, su influencia llega a todos los rincones del continente. Más y más negocios usan sus servicios y, aunque esto parezca algo bueno, la realidad es algo más compleja. Los comercios que utilizan los servicios de agregadores y han logrado generar un flujo de ventas estable por este medio saben que existe un gran costo de oportunidad que acompaña a sus condiciones: la pérdida de su poder de negociación, cercanía al usuario y la información del mismo.

Por más simple y fácil que sean de usar, lo que pierde un comercio al ofrecer sus servicios y productos a través de un agregador puede ser más de lo que se percibe. Con cuotas más altas, dark-kitchens o marcas blancas de los mismos agregadores y marketplaces y el enfático interés en tomar control sobre los usuarios genera un sistema con muchos riesgos a largo plazo. Los comercios necesitan evolucionar y cambiar su modelo de venta digital, a uno que los empodere, asegure su independencia y que no los limite. Especialmente las marcas grandes y medianas entienden el costo de oportunidad y optan participar de manera independiente, muchas veces con muy buenos resultados. Sin embargo, los ratios de conversión (% de clientes que entrar a la web y completan su compra), y retorno sobre la inversión de su web siguen siendo abismalmente inferiores a los de un agregador.

¿Qué es lo que hace a un agregador tan especial?

Pues el control completo del usuario, la data de su comportamiento y la información de pagos pre-cargada del mismo. Esto le permite simplificar la experiencia del cliente a tan solo seleccionar el producto y tomar la decisión de confirmar el pedido.

¿Cómo se diferencia esto a la web propia de una marca?

Las webs independientes suelen no estar optimizados, con más de 30 pasos para confirmar una compra, y además, no comparten la información ni formato entre ellas.

¿Cómo afecta esto al cliente final?

Lo obliga a tener que completar un proceso tedioso para realizar una compra, a tener entre mas de 10 cuentas distintas con usuarios y contraseñas que no recuerda. Este detalle hace que, dentro del embudo de ventas digital, el paso de realizar el pago sea donde más clientes optan por no continuar con su compra.

Es aquí donde entra en escena el check-out universal de d-Una. Ofrecemos un orquestador de métodos de pago de última generación que permite duplicar la conversión digital y simplifica la experiencia del usuario. Pero esta no es la mejor parte. Lo que el d-Una check-out ofrece es acceso a una red de clientes que se extiende através de toda la región, emulando el efecto del agregador, buscamos formar el sindicato de marcas independientes más grande de Latinoamérica. Con hoy más de 1.2 MM usuarios y creciendo, todo comercio que utiliza el d-Una checkout tiene acceso inmediato a esta red, lo cual incrementa hasta 2.6 veces la probabilidad de recompra.

¿Esta revolución tiene precedentes en otras regiones?

Sí, otras regiones están incluso más avanzadas. Las tiendas virtuales están creciendo y expandiéndose ya sea orgánica o artificialmente y productos como d-Una están haciendo lo mismo. Norteamérica es la región más adelantada al respecto, conempresas como Bolt y Fast Pay que ya cuentan con redes consolidadas de comercios con decenas de millones de usuarios registrados.

¿Qué tenemos todos en común?

Pues ofrecemos un mayor grado de conversión de compra en línea a nuestros clientes, velocidad en las compras y otros beneficios similares. Además, todos hemos logrado un crecimiento acelerado. Bolt en menos de 5 años ha amasado 10 millones de usuarios registrados y cientos de negocios usan sus servicios. d-Una en menos de un año tiene ya más de un millón de usuarios registrados y trabaja con 500 locales de diferentes negocios. Check-outs como estos solo crecerán en los años por venir, expandiendo su red de usuarios y clientes igual que su alcance de regional a global. Asimismo, el producto se irá optimizando y se complementará con servicios alternativos.